Cada mañana cuando nos levantamos, tenemos delante un día, con un sinfín de prisas, rutinas, etc., que nos impide valorar y darnos cuenta de que no hay un día igual a otro.
Esto es lo que hoy en el momento de levantarme me ha venido a la cabeza, y me ha hecho recapacitar en una cosa, por mucho que queramos organizar nuestro día a día, priorizar nuestro tiempo, etc, posiblemente al final de la jornada nos daremos cuenta de que todo lo que habíamos programado, no se ha cumplido como nosotros pensábamos y muchas veces eso nos produce una sensación de impotencia .......
Pues bien quizás sería mejor aceptar que no somos solo nosotros los que plantificamos nuestro día a día, sino que posiblemente hay alguien que está muy por encima de todos y que nos va marcando nuestro camino.
Por supuesto esto no quiere decir que como humanos tengamos que organizar nuestra agenda diaria, pero no sin olvidar que cuando se nos cambian los planes, siempre es por algún motivo que desconocemos, y si nos dejamos llevar, más tarde o más temprano nos daremos cuenta que ha sido por algo.
Deportista


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada